On the road again!

Se acabo Noruega y nos toca la despedida, las ultimas pisadas en la nieve, nos vamos a sentir mucho más ligeros. Las botas de alta montaña pesan una barbaridad y andas patosa…
El andén de la pequeña estación de Finse está colapsado. Conseguimos montar todo el equipaje en el tren haciendo una cadena humana porque…. ¡mira que vamos cargados! hasta han venido a echar una mano los de los skydoos, parecían enormes hombres sin padecer, pero mira, los grandullones noruegos ¡también echan su lagrimita!ImagenImagenImagenImagen

No tardamos ni cinco minutos en quedarnos todos fritos en los asientos, equipo, perros… y el tren paraba en cada estación, y en cada estación, se llenaba mas y mas. Y los pasajeros nos dejaban dormir e iban a buscarse asiento en otro lugar para no molestarnos… eso, en España, no pasa.

Oslo, una noche y….

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¡en aviones otra vez!

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Dirección Berlin, y de alli tras la escala, a Sofía. Estamos agotados pero con ganas de llegar a destino, y en Sofia estamos. Mañana iremos a los estudios a colocar el material, de momento, a descansar.

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Buenas noches

 

Necesitábamos encontrarnos todos, y por fin nos juntamos todos.

Puesto que íbamos a rodar en Noruega, nos encontramos todos en Bergen.
¿Que sería de una película, y más de esta, sin pruebas, sin juntarse todos los departamentos y compartir su visión de la historia y los personajes…
Así que en pocos días ocupamos todo una planta del hotel para este menester, en una sala, producción y dirección, en otra vestuario, al lado, maquillaje y peluquería. Empezó a llegar el resto del equipo de Barcelona, y de Madrid, de Sofía incluso, donde rodaremos en estudio y también están los noruegos… Más allá en otra sala, Isabel y los actores.

¡Cuantas maletas rotas o extraviadas! ¡En serio!ImagenImagenImagenImagenImagenImagen

Se nos pasaban las horas cuando nos acordábamos que debíamos ir a cenar. Menos mal que aquí se hace de noche tardísimo, que Bergen es una cuidad muy bonita para pasear, y francamente, las puestas de sol son una delicia. Sin hablar de lo variada que es la gastronomía: hay restaurantes para todos los gustos, y luego estos kioscos de la calle donde comprar algo para comer. Muchos restaurantes indios, indonesios, el japonés… para quedarse a vivir allí, claro, el pescado aquí es exquisito. Donde vayas, alguien habla español, el maître, el camarero y se desviven por atenderte especialmente bien.

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Deben de ser fiestas nacionales, si te das un paseo por la calle, te encuentras Noruegos en traje tradicional, pero no pocos, es como estar catapultado en pleno corazón de su folklore. Y esas casitas de madera, de colores… precioso Bergen, aun que habrá que empaquetar porque nos vamos hacia el frío…

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Se me olvidaba, por la noche, llegó el guionista, nosotros le hicimos la ola.

 

¡La espera fue larga, pero valió la pena: Sin duda, que te caiga semejante maravilla de guión entre manos, es una gran suerte!

Cuando un día abrí mi mail, y vi que me había escrito una directora que admiro mucho, Isabel Coixet para ofrecerme su película, de la que había oído hablar, pero pensé que ya tenía equipo, casi me da algo! Es como un sueño hecho realidad.

No os voy a contar el guión, ni enseñaros imágenes definitivas, para eso habrá que ir al cine, pero si contaros nuestro viaje hacia la noche, puesto que la película se titula: Nobody Wants the Night/Nadie Quiere la Noche.

Yo, de hecho pensaba haberme ido a Colombia donde me habían ofrecido dar un curso de maquillaje pero no me quedó más remedio que aplazarlo, por lo que pido disculpas a mis colegas del otro lado del charco, tendré que ir en otra ocasión.

Se trata de una historia que se desarrolla en Groenlandia a principios del siglo pasado. Y aquí estamos, en la nieve, en Groenlandia no, pero como si lo fuera, nos basto llegar a Noruega.

Nos juntamos un equipo de dos maquilladoras y un peluquero para el desarrollo de la creación de los personajes, preparamos postizos y pelucas que encargamos para las actrices, y empezamos a estudiar las costumbres del pueblo inuit.Imagen

 

Maletas cargadas, maletas perdidas, una, no, varias… pero llegamos a bergen en Noruega.

el material se había ido antes, menos mal, es complicado entrar material en Noruega, esta muy controlado, pero llegó bien.

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He de irme, me llama Charli… y aqui desplazarse es un mundo, porque claro, ya no estamos al sol.

Mañana más.