Érase una vez el viaje de una nominada hacia el Goya.

El día de los Goya, siempre es una carrera, de un hotel a otro a maquillar actrices, de una casa a otra, excepto el año pasado que dije: todo el mundo a la mía que yo también estoy nominada y me tengo que arreglar, además vino Manolito García, mi amigo y fantástico peluquero que nos peinó a todas.

Este año, tocaba ir a casa de Marian Álvarez que era la nominada. Cuando llegué, ya estaba peinada y me puse a colocar mis cosas para prepararla mientras se peinaba Andrés Gertrudis. Me sorprendía ver que todos estábamos nerviosos, menos Marian, hasta que empezó a sonar el teléfono, la puerta ¡hasta skype en el ordenador!

Ya maquillada, tocaba ponerse el vestido, treinta y cuatro botones ¡de estos diminutos, hechos a mano! Te dejas las uñas en atarlos, pero ¡como le sienta el vestido Miriam Ocariz, como un guante!

Y brindamos por skype con el equipo de la película para que pase lo que pase, le desearan ¡suerte!

¡Y la tuvo!

Su odisea empezó en Donosti cuando le dieron la Concha a la mejor actriz. Ya en Madrid me llamó para maquillarla para todo y además quería que fuera a los premios, a todos, porque dice que actriz que maquillo ¡actriz que se lleva el premio!… Yo ni lo sé, pero me puse a recordar, y oye ¡ha coincidido que sí! María Valverde, Laia Marull, Nora Navas en otra ocasión, Mar Coll, Macarena García en Donosti… y ahora ¡Marian Álvarez! No por quitarme la fama, pero se lo merecían, ¡por eso se lo han dado!

Os dejo unas fotitos de los distintos premios de este año.

la foto 3

la foto 1

la foto 2

la foto 4

la foto 5